Libros en la mesa de noche

Sucede a veces que se me juntan en la mesa de noche varios libros y al momento de acostarme ocupo más tiempo en elegir el libro que en la lectura misma. Es lo que se dice: una pérdida de tiempo. Leer en la cama no es tan fácil: eligo el libro, coloco dos almohadas en planos perpendiculares, enciendo un cigarrillo, doy un sorbo al vaso de naranjada, sostengo el volumen entre las manos con cuidado para no ceder al peso. Mejor es leer sentado, o no?. Leer sin pensar que vas a leer. Con mate y termo a mano. Repantingado en el sillón las horas pueden pasar de manera bergsoniana. Uno y el mundo de la novela, el cuento, lo que sea.

Hay libros que nunca terminan por decidirse a empezar.Quizá voy leyendo la página 100 y el libro sigue en los prolegómenos, en el escenario, en el perfil de los protagonistas, en un viaje que nunca se lleva a cabo o en las cavilaciones del narrador. Son tan desdichadamente adrede que al dejar de leer un instante para mirar hacia el costado y reflexionar sobre lo leído el cigarrillo es una tira de ceniza, el café se enfrió y es tan tarde en la noche que no vale la pena acostarse.

Están los otros libros. Los que se leen de un saque. Como los productos inflamables que tienen su momento de luminosidad para luego apagarse en tonos violaceos. Es en estos casos en las que desconfío de mi capacidad crítica, es como la chica bonita pero sin cerebro, a quién le importa su manera de pensar si toda ella es una musa inspiradora?. No hay argumento posible para el arrebato. Los libros ligeros no son el equivalente de las mujeres ligeras ( estoy hablando en estrictos términos masculinos ) este vocablo acuñado por los machistas es parte de un relato perimido.

Ahora leo una novela  generosa . Tiene algo más de 600 páginas. Sabemos que la extensión no supone calidad pero si descripciones o situaciones. El libro que estoy leyendo tiene la particularidad de ser muy puntilloso en la narración de los antecedentes así el lector tiene una compresión cabal de lo que realmente sucede. Fulano se comporta así porque le sucedió esto, mengano murió de cáncer por lo otro, etc. No sé si me está gustando la novela que estoy leyendo. Por empezar el narrador se parece mucho a mi tía Antonia. Otro día volveré sobre el tema.

——————————————————————–

2 pensamientos en “Libros en la mesa de noche

  1. Mario

    Así pasa, a uno se le junta “la chamba lectora” y esto también incluye, lo que sucede cuando se es desordenado -como yo- y los libros pendientes de terminar se juntan porque uno lee (o eso intenta) más de uno al mismo tiempo.

    Saludos

  2. Tengo cada vez más líos con los libros que estoy leyendo, pero es una actividad que no me cansa hacer, al contrario, estar rodeado de libros por leer de diferentes autores y estilos me hace saltar de la silla, jo

    saludos Marichuy

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s