episodio

me roban el celular que había dejado sobre la mesa cerca de la  computadora, un aparato medio pelo alcatel con reproductor de mp3 y la posibilidad de portar archivos de un lugar a otro.
cuando advierto que el último usuario que entró a la biblioteca fue el autor material del robo bajo las escaleras a todo pitoto como si se hubiera declarado un incendio en el centro de la ciudad y hay que socorrer a niños y mujeres embarazadas.

toco la puerta, profesor: quiero hablar con fulano, dele nomás, mirá pibe, devolveme el celular, no vale un carajo, yo no le saque nada, no tengo necesidad de robarle a nadie,- ojos asustadizos-, vos fuieste el último en entró a la sala, dame el celular, no sirve para nada,  yo le juro que no tengo nada, si quiere me revisa la mochila tengo dos celulares el mio y el de mi comparñera, no te reviso nada, dame el celular, le preguntó a fulano, él también fue para allá. eyy¡¡¡¡ fulano: dame el celular, qué celular, yo no tengo nada.
me voy pensando en la agenda, en los números, en las ondas de señal telefónica que surcan el espacio con miles de lineas repelotudas: che hoy vamos a lo de la mike a tocal la guitarra, boludeces por el estilo.
el otro pibe, fulano, ese fue. el año pasado lo encontramos tirado en la escalera gritando como un borracho pasado de pastillas, clonazepan, dos pibes con la estructura de un ofidio se arrastraban en las escaleras de la entrada a la biblioteca.
a la tarde me llama mi hermana, estas bien, me llamaron por telefono con una voz extraña como de drogado,
entonces es el pibe de la escalera, salio de la escuela y con sus amigos desesperados de la vida, sin padres, ni nadie cerca para decirles ehhhhhhmierda no ves que te estás matando….. no vez que tenes 14 años mierda.
el pibe, el celular, la vida de mierda.
doy mi paseo habitual por las aulas reclamando ejemplares, entonces veo a fulano, con la mitad del cuerpo afuera de la ventana del aula, mirando hacia el patio exterior, el pelo colorado, las baldosa coloradas, el pulever de melina colorado, la profe de geografía lleva un maletin, mapa mudo de américa.

cerca del mástil el sol ovilla a uno grupo de chicas que rodean a una que toca una viola colorada, cuerdas de acera, sonido de rock progresivo, eeehh cómo anda?

todo bien…

2 pensamientos en “episodio

  1. Mario

    Auch, qué mal

    Como dices, lo más triste es pensar qué carambas pasaba por la cabeza del chavo, para robarse un celular por el que -de venderlo- no obtendrá gran plata. Mientras a ti te ha fastidiado. Pero lo que más me ha llamado la atención, es que este episodio tan desagradable te haya llevado a elaborar, en pocas líneas, un diagnóstico del estado de descomposición social y desaliento de la juventud… en la Argentina o en la Ciudad de México.

    Saludos

  2. Evento más que deafortunado. Lo peor de todo es el odio que tienen esos chicos, mucho odio por la vida que les toca vivir.
    Todavía siguen molestando a los contactos y de vez en cuando me llaman para molestar durante la noche.
    ya está, hay que dar vuelta la página.

    saludos Marichuy

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