Una mañana fría

La mañana está muy fría. Preparo las cosas para encaminarme al trabajo pero como me levanto tarde; 7:20 am, me aseo rápido, intento ir efectivamente al baño, alli compruebo que al libro de Feiling lo tengo abandonado desde hace dos semanas.

Comienzo a preparame para salir afuera, me colocó el gorro de lana negro , ya en la calle me doy cuenta que no cumple su cometido de abrigar mis orejas sensibles, es que el aire está gélido, todas las superficies brillan de hielo. Andar en bicicleta a las 7:30 am es estimulante, la cara parece recibir el aire de una cámara frigorífica, la nariz chorrea aguita sin cesar.

Antes de llegar a la biblioteca me gritan desde la vereda:  No hay calefacción. Se cierra. Me detuve, subí a la vereda, crucé unas palabras de saludos con mi informante que tenía una cara de júbilo, pensé, además de no trabajar ganó la lotería, y en eso andaba yo también, pensando en los juegos de azar. Les cuento: anoche soñé con un numero el 133 o 113, ahora se me confunden los tantos como en  todos los sueños,  una vez que despertás, todo se torna difuso. Pero anoté en un pedazo de papel,113 y 133, con el firme pensamiento de jugarlo a la tarde, La quiniela es el único elemento de la realidad que convierte mis pálpito en triunfos de carne y hueso y eso me gusta resaltarlo.

Volví a casa pero esta vez más afectado por el frío. Sentía que las orejas se me iban a clisar , los pies estabab helados y aparentemente húmedos. Zonas sensibles del cuerpo apunté mentalmente, lugares que no se pueden descuidar de la intemperie ni siquiera con la elección equivocada del material que vas a utilizar para abrigarte, sabemos que no es lo mismo que la lana al poliester y otros materiales cuyos nombre no conozco pero si reconozco al tacto y a la vista.

Ahora…

foto de ffffound.com

foto de ffffound.com

Estoy pasando por uno de esos momentos en que la escritura parece imposible sin un vaso de whisky o bien dos. Me recuesto en los almohadones, conservo una postura de nirvana y pienso en nada.

Enciendo la computadora con un mal presagio, el sonido del cooler me harta, y si tuviera una notebook? la podría abrir en cualquier sitio, al pie de la cama, sobre la mesa del comedor, en una mesa de bar sería el último lugar donde colocaría la motebook. Es una buena pregunta para un periodista litarario: en qué lugar pondrías tu máquina portatil?

2 pensamientos en “Una mañana fría

  1. Mariano

    Como México es un país cuasi tropical, yo siempre he amado los climas fríos. Los poquitos días del año en que realmente hace frío en la Ciudad de México, son mis favoritos.

    Este recuento de tu friísimo día, está lleno de imágenes muy bien descritas; leyéndote, veo al invierno de ese lugar donde tu habitas, como la sucesión de días llenos de oscuridad y melancolía.

    Dónde poner la notebook? Donde sea, menos en la mesa de un bar. Se me antoja más, sobre una mesa del café de mi librería favorita o sobre mis piernas, en la banca de un parque.

    Whiskey para calentar el frío? Uff, a mí se me hace una bebida muy fría; será porque cuando lo he tomado, siempre ha sido con dos cubos de hielo. Según yo, para entrar en calor nada como el coñac, el tequila o, mi favorito, grand marnier. Y eso que casi ni bebo, je

    Saludos

  2. Con tequila está bien, dos pasos al frente y otra copa arriba. Creo que no se necesita nada más para el frío. Me gustaría saber que es no tener inviernos fríos, aunque a mi me gusta el frío, el aspecto del cielo,límpido, las bardas a lo lejos bien delineadas y que prologan la intensidad de la patagonia.

    saludos marichuy

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